A menudo, la eficiencia energética se asocia al rendimiento de los equipos (motores, iluminación o maquinaria), pero la instalación eléctrica también tiene un papel clave. Un cableado mal dimensionado o deteriorado puede generar pérdidas eléctricas que aumentan el consumo sin que sea evidente.
En la circulación de la corriente a través de un conductor, parte de la energía se pierde en forma de calor por la resistencia del cable.
A mayor corriente, longitud del cable y/o resistencia del conductor, mayores serán las pérdidas energéticas, y una calibración incorrecta puede volver dichas pérdidas, permanentes.
Un cable con sección insuficiente causa:
- Mayor resistencia eléctrica.
- Sobrecalentamiento.
- Riesgo de incendio.
- Cortocircuitos.
- Mayores pérdidas energéticas.
Además, cuando el cable no está medido correctamente o las distancias son grandes, la tensión que recibe el equipo puede ser menor de la esperada, lo que puede causar:
- Rendimiento de los motores más bajo.
- Aumento de la corriente para compensar.
- Mayor consumo energético.
- Deterioro prematuro de los equipos.
Aunque, no solo influye el cable, también afectan los terminales flojos, los empalmes desgastados y las conexiones mal ejecutadas. Estos puntos producen resistencias de contactos que generan calor y pérdidas eléctricas.
Con el paso del tiempo el equipo envejece por diversos factores como:
- El calor y la sobrecarga: corrientes muy altas que generan calor excesivo.
- Factores ambientales como la humedad, productos químicos, el ozono, agentes biológicos o la luz ultravioleta.
- Estrés mecánico por una instalación deficiente o una flexión excesiva.
- Fallas en accesorios. Los puntos más débiles suelen ser los empalmes y las terminaciones.
Debido a esto, es una posibilidad la aparición de oxidaciones, degradación del aislamiento y deterioro de las conexiones, lo que puede llegar a aumentar la resistencia eléctrica del sistema.
El mantenimiento eléctrico es esencial
Al realizar un Mantenimiento seguido y adecuado es posible:
- Revisar las conexiones.
- Detectar si hay calentamiento anómalos.
- Comprobar la deterioración.
- Analizar el comportamiento de la instalación.
Todo esto facilita mantener la eficiencia energética real de la instalación eléctrica.
En Elecampa, revisamos y realizamos el mantenimiento preventivo necesario para mantener las instalaciones eléctricas con un funcionamiento adecuado.

